2017-10-19

UNA GRAN BRECHA

Antonio Cornejo Polar (Arequipa, 1936 - Lima, 1997) notable y reconocido maestro de las letras, intelectual y crítico; desarrolló una intensa actividad promocional de las artes causando una revolución en la crítica peruana. Famosamente conocido por la teoría de la heterogeneidad literaria y cultural hispanoamericanas, semillas que cultivó con esmero durante su vida. Once obras fueron su legado intelectual, cuyos temas enfocarían la observación de la obra literaria como producto de la lucha de clases y de qué modo el enfrentamiento de los grupos sociales en pugna, queda testimoniado en el hecho artístico y literario. Su magisterio sigue y seguirá vigente a través de sus escritos, su herencia cultural, su calidad integral y su humanidad orientadora. Uno de sus ensayos escrito en 1997 -año en que fallece el escritor- “Apuntes sobre mestizaje e hibridez: los riesgos de la metáfora” aclara la peligrosa utilización de estos dos términos, para hacer una errónea referencia a los ámbitos de cultura y literatura latinoamericanos; por otro lado, problematiza el hecho de la excesiva utilización de la lengua inglesa y sus cánones, en la elaboración de textos y crítica, lo que está llevando a un “desdichado y poco honroso final del latinoamericanismo”.

El texto inicia con una reflexión sobre el estado en el que se hallan los estudios literarios y culturales en Latinoamérica, inclinados al uso de metáforas y préstamos conceptuales que alejan el verdadero sentido, realidad y pertinencia. Si bien existe un mestizaje entre pueblos latinos y europeos, este no necesariamente recae sobre aspectos de cultura y literatura, pese a la llamada interculturalidad, muchos valores, propios de nuestra Latinoamérica quedan excluidos, falsificados de la verdadera identidad y las contribuciones que esta conlleva, se ilustran ilusas sociedades que se separan cada vez más de nuestro discurso identitario. ¿Se debe elevar a materia de exportación el pensamiento propio? Las metáforas revelan un sentido de conversión que integra lo propio con lo ajeno; en la producción del discurso se entretejen tanto personas, como  ideas e identidades, en una mezcla e hibridación.

        La carencia de diálogo entre los estudios sobre cultura que se producen en Norteamérica, con los producidos por latinoamericanos -sea porque lamentablemente las producciones se desconocen, no se traducen o llegan tardíamente- acarrea a que muchos de nuestros intelectuales se desplacen a tierras del norte, formando un latinoamericanismo fuera de Latinoamérica. Cornejo Polar deja en claro el preocupante hecho de la existencia de una extraña jerarquía en la que los textos en idioma extranjero –particularmente el inglés- gobiernen el campo general de los estudios hispanoamericanos.

El enfoque que se presenta, no es en sí la problemática del idioma, sino el hecho de la marginación que se hace a los textos producidos en español, Cornejo Polar afirma:

“Por supuesto que no intento ni remotamente postular un fundamentalismo lingüístico que solo permitiría hablar de una literatura en el idioma que le es propio, pero sí alerto contra el excesivo desnivel de la producción crítica en inglés que parece -bajo viejos modelos industriales- tomar como materia prima la literatura hispanoamericana y devolverla en artefactos críticos sofisticados.” (Cornejo Polar 1997:69)

        Se pone de manifiesto lo alarmante de la situación, y es justamente por aquella importación de saberes extranjeros que inicia la pérdida gradual de la capacidad autocrítica y el dramático declive en los niveles de empleo del idioma español. Cornejo Polar afirma: […] “Me siento algo arqueológico al decirlo, pero la verdad es que tengo nostalgia por aquellas antiguas épocas en las que la primera obligación del profesor y / o estudiante de español, pero también su máximo orgullo, era dominar a la perfección el español” (1997: 72). El texto exhorta al joven latinoamericano a la manifestación de sus escritos, de sus propios puntos de vista, a ahondar primero en la lengua en que crecieron y se formaron.

No permitir ni dejar que los textos nacionales sean la materia prima de extranjeros, no ser los proveedores de ideas, se deben situar nuestros discursos en nuestras propias corrientes, bajo nuestras realidades y cultura. No reemplazarlos por prácticas y modelos distintos y distantes, por cánones preestablecidos, siguiendo su ritmo, sus matrices. Leer, escribir, entender e interpretar desde nuestro enfoque, trabajar en razón de responder a las necesidades de nuestro mercado académico y de interlocutores latinoamericanos.

        Lo valioso sería cruzar las fronteras lingüísticas y culturales y ser capaz de interactuar directamente con lo original; existe una salida emergente y es aquella que pide renovar nuestra literatura Latinoamericana a través de nuevas propuestas narrativas, relacionada a la verdadera indagación estética, buscando y construyendo su propia legitimidad, la originalidad en los temas, que afirmen nuestra autonomía. Se debe hablar de interculturalidad y no aculturación, donde no se domine o imponga, sino se intercambie; donde la cultura local no se vea anulada, sino que viaje en el contexto mundial, ampliar la discusión, no cegarla.

Brisa de mar



EL PENSAMIENTO DE BOLÍVAR ECHEVERRÍA

Explorar y discernir en el pensamiento de Bolívar Echeverría (1941-2010) conduce a encontrar en su obra un eje transversal, más que de forma, de fondo, sobre una temática que invita a la reflexión del término ‘modernidad’. Término que representa una forma histórica de ‘totalización civilizatoria’ que nace desde el momento en que el ser humano se rehace, cuando se relaciona con lo otro, con lo no humano (la naturaleza). Un fenómeno de extensa duración que termina definiéndose junto con el capitalismo en ‘progreso de las técnicas de producción y de organización social’.

La modernidad representa parte del necesario desenvolvimiento diario como un proceso único, universal y constante; pero al que hasta cierto punto tenemos que someternos. Caminar a diario bajo el aparecimiento de la técnica de producción, medio de producción, consumo y organización social, resultó en el advenimiento de una falsa modernidad. La construcción del reino de abundancia, el modo de reproducción capitalista, que aniquila al sujeto humano y a su entorno. Una falsa modernidad surge acompañada de un aniquilador capitalismo interesado en suprimir y olvidar al humano festivo, artístico, libre y a todo su universo de fenómenos que forman parte su realidad natural, de su identidad y cultura. La falsa modernidad no sigue un principio holístico, concreto, cualitativo, natural de organización de la vida; el propósito es establecer un principio dominante, cuantitativo, abstracto, artificial.

Modernidad y capitalismo términos que se implican dialécticamente y que mantienen al ser humano en un punto superficial en la vida, sobreponiendo su naturalidad, su valor real de existencia. El proceso de civilización sufre una ruptura cuando surge el capitalismo pues contradice los valores humanos y naturales  esenciales,  construyendo un hombre a imagen y semejanza de la gran acumulación de capital, y bajo cuyo yugo deben vivir las sociedades, lo sufren, pero muchas veces no lo afirman; muchos, a fuerza, tienen algo de capitalistas. Este sentir de Echeverría lo toma también de la lectura de Walter Benjamin, quien reconoce la ‘nobleza del fracaso’ de la Modernidad latinoamericana representada como la historia de una posibilidad reprimida, burlada, acallada.

“Las ideas dominantes de una época, son las ideas de la clase dominante” afirma Karl Marx en su época de juventud. Y es a partir de esa frase que surge la idea de una práctica capitalista deshumanizante, desde la configuración de un sistema de necesidades y consumo, y del sistema de producción de la sociedad. Por ello las ciudades están hechas para funcionar como productoras de capital y acumulación del mismo. Echeverría además de criticar esta teoría, manifestaba en sus textos la forma cómo el ser humano tuvo que ingeniar maneras de resistencia ante el ataque de un capitalismo absorbente.

Bolívar Echeverría siempre pensó en la necesidad de un cambio de época, pero un cambio que lamentablemente no sabe qué rumbo tomar. Se está agotando un ciclo de la sociedad moderna capitalista, ese agotamiento puede ir a la revolución o a la catástrofe; el proceso de reproducción de la civilización de la sociedad humana, el capital lo está llevando una vida imposible del ser humano en el planeta. Lamentablemente estamos caminando sobre un dogma donde “sin el capital no puede vivir el ser humano, no hay una vida civilizada”. La forma capitalista de producir es una forma que se introduce en la estructura técnica del medio de producción y ese medio de producción se vuelve adicto al capitalismo. Un modo de producción violento, aniquilador que transforma, explota al trabajador, alterando así la vida natural.

Salir de esto implica construir una modernidad distinta, alternativa, anticapitalista, aunque parezca una utopía, donde la vida no esté conectada con la reproducción del capital. Una vida alterna donde el hombre escape del horizonte moderno y su idea mercantil y técnica, e inicie a cultivar su propia identidad y la forma social natural. Rescatar la identidad que no niegue su propia imagen, relacionada con su tradición y no con aquella producida por los medios de comunicación, distorsionada, subordinada a un poder superior.

Este precepto de modernidad al ubicarse históricamente tiende a cumplir un patrón definido pues en él siempre hay algo innovador que ayuda a la raza humana a superarse a buscar nuevas maneras de reinventar su conocimiento. Sin embargo, no siempre involucra un beneficio para todos los actores sociales pues como indica Bolívar se vuelva autoritario causando jerarquía social donde existen injusticias.

La tecnificación de los procesos dio como resultado que la sociedad empezara a preocuparse por obtener más recursos en su beneficio causando un cambio, el enfoque de la modernidad que buscara no solo poder intelectual si no adquisitivo, sometiendo de alguna manera a la modernidad para solo obtener capital. Concuerdo y concluyo como dice Bolívar que esta modernidad en realidad sigue cambiando, es un proceso inacabado en el cual como la mayoría de las cosas propuestas por el hombre tienden a tener errores y progresos, pues con regularidad idealizamos las cosas o los preceptos a un nivel de perfección el cual escasamente existe. Esta modernidad convive con prácticas que se consideran inconsistentes e ineficaces pero que a la par han demostrado también ser útiles a la sociedad. Lo valioso sería invertir ese concepto de lo moderno ¿utopía o realidad?


Brisa de Mar
El poema no es una forma literaria sino el
lugar de encuentro entre la poesía y el hombre[1]”
 Octavio Paz


POESÍA: PALABRA, VIDA

Octavio Paz presenta una reflexión fundamental a través de un interrogante ¿Qué es poesía?, Pablo Neruda contestaría: “poesía eres tú” refiriéndose al ser que lo pregunta. Para Paz ‘poesía es el poema’.

Navegar en la lectura de “El Arco y la Lira” fue volver a reencontrarme desde ese segundo ser que me habita y que habita en todos ´un poeta despiertamente dormido` esperando un leve toque para iniciar su abanico interminable de versos.

Varias veces intento ubicarme desde la empatía con el pensamiento de Paz, descifrando entre líneas el sentir de un poeta-poema, de una palabra-vida, de una fantasía-realidad y desde un adquirir conocimiento ya conocido. Y es que la armonía universal de la que habla Paz es justamente la poesía, ese ir más allá de la vida; pues ese ir más allá, en realidad está aquí y se manifiesta en la poesía. Si la poesía revela este mundo ¿El mundo que habitamos es una parodia? ¿En dónde se halla la realidad? No está sino dentro de ella misma. “Cada lector busca algo en el poema. Y no es insólito que lo encuentre: ya lo llevaba dentro”.[2] Debo entender que al leer poesía se encuentra uno con aquello que ya lo posee ¿es entonces el lenguaje un ser omnipotente que nos permite fugarnos de un mundo aparentemente real a otro alterno que habita en uno?

“La primera actitud del hombre ante el lenguaje fue la confianza: El signo y el objeto representado eran lo mismo” [3], cita Octavio Paz, y comparto su afirmación, pues históricamente, el hombre fue capaz de hablar cuando, a partir del momento iluminado en que discriminó los sonidos, los aplicó, primero, a determinados objetos que formaban parte de su entorno y, posteriormente, a ideas cada vez más subjetivas y abstractas que emanaban de sentimientos y vivencias que formaban el bagaje de experiencias de que era objeto y sujeto.

“El hombre es un ser de palabras” [4] Paz nos descubre al hombre como un hacedor de palabras, a partir de la realidad que vive, sin embargo, es tan subjetiva esa realidad de un ser a otro, que se atreve a asegurar que “las palabras nacen y mueren, como los hombres”[5].   Estamos hechos de lenguaje y cualquier conocimientos es imposible sin este apreciable instrumento, pero éste se ha ido contaminando poco a poco hasta apartarse de su realidad primigenia y creadora, éste se transforma en un símbolo que reemplaza lo real y se sumerge en el vacío. Si la palabra nace y muere con el hombre, es el poeta quien puede purificar la palabra y darle el carácter vivo original con su pluralidad de sentidos; el lenguaje es, en sí mismo, el universo que nos contiene como hombres.

La palabra designa la esencia, es la sustancia misma: ahí estriba lo mágico del lenguaje, el sentido de la Palabra. El poema es un conjunto de signos que buscan un significado, de ahí que también cada forma lírica exteriorice una idea. El fluir del discurso, la cristalización visionaria del poema, desemboca en el texto, en el poema-objeto, en el poema-exploración. La experiencia vital, la manifestación emocionada de la existencia, se traduce en revelación. Todo fluye en el poema, por eso su sentido paradójico, el signo con doble significado suspendido en el hecho estético, como una perenne interrogación, como una referencia inmóvil, inasible, aunque permanente. En Octavio Paz la poesía representa un ritual cargado de significaciones.

Existe un profundo enlace entre la realidad interior cargada de intuiciones y emociones, y el mundo exterior del que forma parte el autor, hay un equilibrio entre su expresión y el sentimiento; el poeta es un creador solitario y su herramienta es el lenguaje, como elemento vital, que refleja sus contenidos, su particular expresividad por la emoción poética.

En fin, el mundo fluye, transcurre en un movimiento interminable, aunque se eterniza en la sonoridad del poema como una imagen viva en la mente del ser humano; una comunicación introspectiva con un algo imaginario, que habita en una brillante mente del poeta, a espera de que un perceptor abra esa mente reflejada en los escritos y recree todo ese instante de creación del poema.


[1] Paz, Octavio. Obras Completas. Pág. 13
[2] Ibíd. Pág. 18
[3] Ibíd. Pág. 19
[4] Ídem.
[5] Ídem.
FICCIONES
“No es ilógico pensar que el mundo es infinito”
Jorge Luis Borges
LO FANTÁSTICO… ES COSA SERIA

Es preciso resaltar los enigmas del gusto de Borges por las ciudades o mundos ocultos, que sólo pueden existir en una mente que vaya más allá de una realidad cotidiana creída por muchos como la única existente. Una ficción, cuando uno piensa en el término enseguida llega al pensamiento, todo aquello que inventamos y soñamos, que solamente puede habitar en una arquitectura mental muy elevada.

Sin embargo, cuando uno se refiere  a las “Ficciones” de Borges, hay una cantidad de elementos que la palabra como tal, no puede dar cuenta, el escritor no finge que está contando algo; sino que, finge que finge… por ejemplo finge que nos va a contar la historia de un gran escritor nativo de Bombay, aun así nos cuenta lo exitoso que fue y su bagaje intelectual;  simula que tal novela existe, hasta ofrece un resumen de ella, que en realidad no existió nunca.  La Biblioteca de Babel, donde nunca se sabe cuántos libros posee, ya que sus libros son infinitos. En el jardín de los senderos que se bifurcan, el camino es una parodia del camino.

Ese asombroso y continuo flujo de ficciones, de pronto establecen un tácito pacto entre la inteligencia del escritor y la sensibilidad del lector. Más de una vez he llegado a la conclusión de que Borges escribía todo esto mientras se hallaba en estado de alucinación; aun así no hay palabras sueltas, no hay frase dejada al azar, no hay enumeración ni descripción que no cuadre perfectamente, como cumpliendo con una misión: sumergirnos tal vez en una reflexión filosófica más que literaria.


Temas claves que encuentro en Ficciones es el pasado, el tiempo, la religión, los espacios cerrados, simétricos de sus escenarios, mundos ocultos. Siento un equilibrio perfecto entre mítico y lo real ¿será por eso que he soñado que sueño a Borges?

Brisa de mar

Rata inmunda















Y pensé que las ratas eran útiles.
Y cuando aparecíó una en mi delante,
procuré no temerle.
Procuré entender su presencia,
analizar sus intenciones
entender que la inmundicia y podredumbre,
son parte también de la existencia.

Rata inmunda, te acepté, te serví, te invité a pasar
te abrí todas las puertas posibles de abrir
para que ingreses y un refugio encuentres
y conozcas maduros caminos muy nuevos en ti.

Rata inmunda, exploraste rutas insospechadas
abrigaste ciertas noches de locura
y otras tantas fuiste el agua, el fuego, la tierra y el cielo juntos.

Pensé que eras tan útil
como útil la basura y excremento
creí que había encontrado a un crío
creí que llegabas a calmar el hastío.

Pero rata, fuiste una más de otras tantas
una llena de náusea
para dejar la huella de lo que,
real y finalmente eres.
Una desazón, una arcada, un vahído
triste rata, rata inmunda.


Brisa de mar


Una tarde solos ... en la playa

Resultado de imagen para la playa

Perdida me encuentro en el instante
en que tus manos entierran mi cuerpo con arena.
Pienso, eres tú... la playa.
Escucho el sonido del va y ven de las olas en queja.

El azul cielo non invade,
quisiera romper el tiempo
y morir en el silencio de la tarde,
solos tú, el mar y yo,
pondremos un testigo ardiente
el sol mañanero y el ocaso de la tarde.

Un parasol cubre nuestros cuerpos
y tú cubres la cintura de mi cuerpo.
Caminemos descalzos, de la mano
recojamos conchitas de colores
y una estrella de mar, si es que se asoma.

Alejémonos al fondo de las olas,
pronto llegará la luna, pronto el silencio de la tarde.
Ya llegamos al lugar donde copulan
el poniente y el azul salado de las aguas.

Brisa de Mar

2014-02-11


¿Nos hemos olvidado de escribir?

Enumerar y analizar las consecuencias que ha traído la tecnología, sería un buen tema de investigación y de posterior publicación. Básicamente me detendré en uno de los puntos, que como docente, observo que más ha afectado a la parte estudiantil: "la escritura". Cada día estoy más sorprendida de lo terriblemente mal que escribe el estudiante. ¿Es que acaso le dieron un golpe mortal al diccionario?, ¿se han dejado dominar por la fiebre de las redes sociales?, ¿no tienen amor a su lengua materna?

Las tareas enviadas, una vez que son revisadas, revelan un exceso de errores a nivel sintáctico y ortográfico; carencia de adecuada puntuación; empleo de vocabulario básico, paupérrimo, reiterativo e impreciso; ideas y frases sueltas, débiles, sin criterio, sin argumentación, sin fundamento; y ni hablar del estilo.

El estudiante no comprende que Word no es la solución, porque el corrector ortográfico no sabe distinguir entre "desarrollo" y "desarrolló". Y es que hay ciertas cosas que las máquinas, no pueden hacerlo mejor que un ser humano. Somos nosotros, los docentes, los correctores ortográficos, los encargados de revisar hasta la última palabra. Y es ahí cuando decimos ¿qué les ocurrió a los estudiantes?

La excesiva información los conduce a copiar y pegar datos, a no respetar derechos de autor, a plagiar a gusto -mientras nadie lo descubra- No se produce conocimiento propio, no se elaboran textos originales, definitivamente nos olvidamos de escribir. ¿Es que acaso este es un tema ya pasado de moda?, que no tiene importancia la forma en la que se escribe o que la herencia de nuestro tecnología está dando sus frutos en la ignorancia cultural. 

Una sociedad que no cultiva, alienta y disfruta de su lenguaje, es una sociedad que tiende a eliminarse como tal, la comunicación es la base de todos los principios fundamentales para lograr una convivencia en paz, libertad y progreso común. El lenguaje, escrito y hablado, son obsequios divinos para la humanidad ¿no deberíamos esforzarnos más y mejor por no abandonarlos a su suerte?

Brisa de Mar
11/02/2014